Adrián Pino – Universidad de Concepción del Uruguay

Eduard Martín Borregon – Universidad Iberoamericana de México

Soledad Arreguez – Universidad Nacional de Lomas de Zamora

(Extracto de la nota completa publicada en Inglés en www.datajournalism.org)

Aunque el periodismo de datos se ha implementado progresivamente en los programas de estudio de universidades norteamericanas y europeas, los programas en América Latina se han desarrollado lentamente, con poca presencia incluso en este momento.

La capacitación en periodismo de datos tiene cierta presencia en las universidades públicas y privadas de la región, por ejemplo, el programa de Adrián Pino en la Universidad de Concepción del Uruguay (Argentina), donde ha incorporado una unidad específica de periodismo de datos. En esta unidad, Adrián se enfoca en habilidades críticas, incluyendo cómo usar herramientas básicas de scraping, aprovechando hojas de cálculo para procesar y analizar datos, y conceptos y herramientas fundamentales para la visualización de datos. Cada estudiante también prepara su propio proyecto de periodismo de datos, llevando a cabo de forma independiente todas las etapas del proceso de producción de la historia hasta que se publique.

Sin embargo, al igual que con muchos estudiantes de todo el mundo, adoptar cálculos y números es uno de los desafíos centrales para los estudiantes de periodismo en Argentina. A menudo, les resulta difícil concentrarse en el rigor estadístico, incorporar las matemáticas básicas y comprender que el periodismo de datos requiere estas habilidades. Como educadores, hemos descubierto que la mejor manera de contrarrestar esta vacilación es centrarse en estrategias de enseñanza que fomenten el entusiasmo. Por ejemplo, al pasar por todo el proceso de desarrollo de un proyecto periodístico basado en datos, los estudiantes han mostrado un mayor entusiasmo al asumir la responsabilidad de la tarea. Del mismo modo, mostrar el poder de la visualización de datos los ha llevado a investigar herramientas de visualización fuera de clase.

Además de los programas universitarios independientes, una iniciativa más amplia de Datos Concepción ha tratado de difundir el periodismo de datos en instituciones de educación superior en todo el país. Lanzado en 2017, el Programa de capacitación en periodismo de datos para universidades comenzó con siete universidades y agregó otras cuatro en 2018. El programa funciona como un taller intensivo de dos días (10 horas en total) donde se presentan los conceptos básicos del periodismo de datos a los estudiantes a través de ejercicios prácticos que cubre la descarga, limpieza, procesamiento y análisis de datos. También culmina con la generación de un proyecto de periodismo de datos, que nuevamente ha ayudado a los participantes a conectarse con el equipo, entusiasmarse con los datos e incluso realizar su primer proyecto de noticias basado en datos.

Enseñanza3
El programa Datos Concepción.

Pero es difícil medir el éxito de estos programas porque no se han realizado estudios que analicen el estado de la educación en periodismo de datos en las universidades latinoamericanas, o incluso en los equipos de medios de nuestra región. La ausencia de mediciones de impacto, que muestran la capacidad de cambio y el impacto real de las enseñanzas de periodismo de datos, presenta una limitación para los educadores. En el futuro, creemos que desarrollar nuevos indicadores de impacto para el periodismo de datos y examinar el estado de su instrucción sería una excelente manera de desarrollar estrategias de enseñanza efectivas adaptadas a los estudiantes latinoamericanos.

Por ejemplo, América Latina, conocida por su floreciente escena de datos abiertos, debería ser el escenario perfecto para la educación en periodismo de datos. Muchos de los que enseñan periodismo de datos en las universidades de la región participan en el movimiento de datos abiertos y muchas de las organizaciones que impulsan los procesos de transparencia y datos abiertos han desarrollado capacitaciones que podrían ser mejor utilizadas por los programas universitarios. Sin embargo, hay preguntas sobre cómo aprovechar mejor estas alianzas y aprovechar las capacidades de ambos lados.

Aunque tenemos académicos e investigadores que podrían avanzar en esta área, la falta de financiamiento es generalmente el factor que retrasa estas oportunidades. Sin estos avances, está claro que los desafíos nos aguardarán en los próximos años, lo que requerirá esfuerzos articulados y compartidos entre las organizaciones educativas de América Latina.